Soy Víctor Puiggròs, cofundador de RecuperaMiVoz. Mi terreno habitual es la inteligencia artificial aplicada a negocio y la estrategia digital. Durante años he ayudado a empresas — pequeñas, medianas, también grandes — a entender qué pueden hacer con la tecnología que tienen delante y, sobre todo, qué no deberían hacer.
Aprendí pronto que la IA no es magia: es una herramienta. Como cualquier herramienta, vale lo que vale el uso que se le da. Mal aplicada, multiplica problemas. Bien aplicada, libera tiempo, descubre patrones y abre puertas que parecían cerradas. La diferencia casi siempre está en preguntarse "¿para qué?" antes que "¿cómo?".
Cómo llegué hasta aquí
Mi mujer es Miriam Erre. Ella y Jordi se conocían desde niños — veraneaban en el mismo camping en Cataluña, una de esas amistades que sobreviven a los años. Cuando la ELA empezó a quitarle la voz a Jordi, fue Miriam quien me contó dónde estaba: sin servicio en España al que poder acudir, con audios sueltos de WhatsApp y un comunicador asistido que sonaba a otra persona.
Lo escuché y entendí inmediatamente dos cosas. La primera: la tecnología para resolverlo ya existía. La segunda: nadie la estaba aplicando con el cuidado que un caso como este merece. Hablar de la voz de una persona con ELA no es lo mismo que hablar de un asistente para call centers. Hay que tratarlo con manos completamente distintas.
Le dije a Jordi: "Esto se puede hacer. Y se puede hacer bien." Y nos pusimos a ello.
Lo que aporto al proyecto
Conocimiento técnico
Sé qué se puede pedirle a un modelo de voz y qué no. Trabajo con la tecnología desde hace años — no improvisamos sobre familias.
Visión de servicio
He visto demasiados productos digitales construidos sin pensar en el usuario final. Aquí ponemos a la persona en el centro desde el día cero.
Trato directo
Soy yo, o es Jordi, quien atiende cada caso. No hay equipo comercial intermedio. No hace falta. Hace falta presencia.
Compromiso ético
Decidimos qué se hace y qué no. Hay usos de la IA en los que no entramos, por mucho que se nos pidan.
Mis cuatro motivos
Soy padre de cuatro hijas. Hay quien dice que ser padre te enseña paciencia. A mí me ha enseñado, sobre todo, que la comunicación con la gente que quieres no es un detalle: es el vínculo que lo sostiene todo. Si pierdes la forma de decirle "te quiero" a alguien con tu voz, pierdes algo que ningún manual de ingeniería sabe valorar bien.
Por eso este proyecto. Porque no quiero que ninguna familia se quede con un mensaje grabado a medias, o con una voz robótica leyendo lo que su padre o su pareja quería decir.
Sobre cómo trabajamos
Jordi y yo decidimos desde el principio que RecuperaMiVoz no iba a ser una plataforma automática. Nuestro número de plazas es limitado a propósito: prefiero hacer bien diez casos al año que mediocres cien. La oferta de lanzamiento, los precios transparentes, el "IVA incluido" siempre visible, la cláusula ética que nos permite rechazar lo que no encaja — todo eso es deliberado.
No tenemos inversores. No tenemos prisa. Tenemos un compromiso con cada familia que decide confiarnos algo tan íntimo como la voz de uno de los suyos.
¿Quieres hablar conmigo o con Jordi?
Si tu situación encaja con lo que hacemos, escríbenos. Te atendemos uno de los dos, sin compromiso.
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